Menú de mediodía entre semana/ Lunch menu · 10,90€

Los restaurantes Els Ocellets y Can Lluís están dirigidos por los hermanos Javier y Fernando Rodríguez, que cuentan con una larga trayectoria dentro del mundo de la restauración y el ocio de Barcelona. Fernando y Javier son la tercera generación que se dedica a esta empresa familiar, y su compromiso siempre ha sido mantener la relación calidad, precio y servicio con el máximo rigor.

Can Lluís lo fundó el abuelo de los actuales propietarios en el año 1929 (ya son 83 años de tradición familiar!), y Els Ocellets se inauguró en 1984. Desde el inicio, el estilo acogedor de los restaurantes favoreció la presencia de artistas, intelectuales y deportistas, y así se fue formando la singularidad del ambiente que les caracteriza.

Es difícil relatar el montón de anécdotas ocurridas durante todos estos años, pero una de las que se pueden explicar fue la del día que vino a cenar Victorio Gasman. Os puedo asegurar que tanto el público femenino como el masculino quedó impresionado, porque su simpatía y glamour hicieron las delicias de todo el restaurante. A la hora de irse, le confesé que la visión de su película Querido Papá me había marcado profundamente y, mientras le explicaba mis sensaciones, me sorprendió que me escuchaba atento y emocionado, y luego me lo agradecía con cariño. Esto sólo lo pueden hacer los más grandes, y él lo era.

Unos años más tarde volvió a cenar con un amigo común, pero esta vez no estaba para anécdotas ni comentarios. Por ello, le preparamos el plato que más le gustaba: unas gambas frescas peladas. Cuando se marchó, el acompañamos a coger un taxi y tuvimos la impresión de que era su despedida, que no volveríamos a verlo más. Y así fue, porque al poco tiempo una cruel enfermedad se lo llevó.

También hay anécdotas divertidas, evidentemente, como el día que vino a comer el cantante Chiquetete y una señora que había en el restaurante me comentó la semejanza de aquel señor con el cantante. El momento más divertido, sin embargo, fue cuando de repente se puso a cantar y esta señora me volvió a llamar diciendo: además canta como él!

Estos breves recuerdos de historia sólo tienen la intención de provocar su sonrisa y acercarse a lo que con tanto esfuerzo logran los hermanos Fernando y Javier en sus restaurantes: que se sienta como en casa.